¡¡¡Es ese!!!

Sabes que es para ti nada más verlo, sabes que ese será el que te acompañará y te quedas totalmente "in love".
Cuando te gusta ya no puedes mirar a otros, vas probando, vas experimentado pero sabes que no hay otro igual, que soñarás con él todas las noches, que es tu media naranja, tu alma gemela, de todo corazón lo deseas y ansías para ti!!





Pues bien así es el amor, y una boda está rodeada de él, "love is in the air" y precisamente por eso lo hacemos, aunque parezca mentira, mucha gente lo hacemos por eso, no por otra razón. Yo lo haría mañana mismo, acompañada de un buen maquillaje, eso sí, pero sin darle más vueltas, sin preparativos, sin nada más, él y yo y nadie más, pero después te das cuenta que no es sólo ese día, que todo lo que conlleva preparar algo así también es parte de ese amor y cada día que pasa vas incorporando más amor y de ahí a lo que venía a contaros.

Como bien sabéis todos y todas, el vestido de la novia es algo a lo que le damos mucha importancia, todo gira en torno a él y ese día todo el mundo mira hacia él, no precisamente al novio, al vestido (mi chico ya se encargará de que le miren a  él y yo más que encantada, es un sol y es digno de admirar y más un día así), total, que como no, en cuanto sabía que me casaba empezó la busca y captura del ideal, de mi alma gemela, de mi media naranja, del que estuviera totalmente "in love" y...Apareció!.

- Noviembre de 2013: por fin tengo la ansiada cita, desde julio que llevaba llamando, preguntando por él, 3 meses mirando por internet, venga a buscar fotos y más fotos de cual sería el idóneo. El estilo lo tenía muy claro (desde mucho antes de saber que me casaba) y la diseñadora también, sabía que esos vestidos estaban hechos para mí nada más verlos, que sería uno de ellos el que me acompañaría. Iba probando, mirando, experimentando pero sabía que no habría otro igual, soñaba con él todas las noches y por fin llegó, la ansiada cita:



    8:30h: Suena el despertador pero llevo media hora despierta.
   9:00h: Intento desayunar pero no me entra nada, tomo sólo un té chai con leche y me pongo manos a la obra, como buen sábado, tengo trabajo.
   11:00h: Toca el turno del maquillaje, esta vez el mío, intento hacerme algo similar a lo que me gustaría llevar ese día (más tarde descubro que a lo mejor cambio de opinión, y hasta aquí puedo leer sobre este tema)
  12:00h: Rumbo al destino, no hay nervios, totalmente tranquila me recorro los casi 140km de trayecto al lugar elegido, sí, en total 280km para encontrarlo.
  14:00h: Me como un plato de pasta rellena de bacon y queso de cabra con salsa pesto (ideal para una sesión como la que me esperaba)
  17:00h: Es la hora, empiezo a pensar que no puedo esperar más para probarme esas maravillas hechas vestidos y entramos en la tienda, subo las escaleras detrás de la dependienta y veo unos cuantos colgados, mis ojos no pueden desviar la mirada, se quedan fijos en uno y sin pensar digo uuuffff!!!, aiiiii!!! (dentro de mí pienso:"maravilla pura","I need you", "OMG") y como buena vendedora, es el primero que me saca.
 18:30h: Después de 10 vestidos, 4 diseñadores diferentes y 4 pruebas del mismo vestido, el primero, el catalogado como el OMG (Oh My God!!) HABEMUS VESTIDO, vestido con el que puedo decir que tuve amor a primera vista, sí señoras y señores, el amor a primera vista existe, no es sólo de las películas jejejejeje

Tengo que decir que dependienta mejor no podría haber encontrado, me hizo probarme diferentes estilos y diferentes diseñadores para que me reiterara en mi idea y mi convicción por lo que quería, así estaría aún más segura de mi elección, y efectivamente, cuantos más estilos me probaba, sabía que ese era el mío, cada vez que llevaba un vestido puesto, yo me acercaba a la percha donde estaba el otro. ¿No os recuerda esto al verdadero amor?

Hasta aquí el post de hoy, será el primero de una serie de post dedicados a la boda, será como el diario de unos novios, espero que os gusten!!!! Feliz miércoles <3<3<3<3